ARPA DE BOCA

Franca Barone
El “arpa de boca” es un instrumento que usa la misma cavidad bucal como caja de resonancia y cuyo uso se ha propagado en rituales de distintas partes del mundo, desde los pueblos mongoles, pasando por el trópico, hasta llegar a los mapuches en el vasto sur patagónico. Gracias a su sonido, monocorde y regular, suele acompañar distintas ceremonias y marca momentos de transición donde aparece la purga, la explosión, la náusea, el trance y el alivio. Para Franca Barone es esta sensación vibrátil y corporal la que define su práctica como dibujante. Sus dibujos, hechos en tinta china negra, aparecen sobre la superficie del papel como ese sonido metálico que acompaña a las personas en momentos sagrados y de introspección.
Al mezclar la sutileza con el misterio, Barone compone sus obras sin bocetos ni ideas previas. Así, con facilidad asombrosa, se acerca a la hoja en blanco como una médium, permitiendo que los personajes aparezcan, sin centro ni plan alguno. En sus obras las hojas de plátano, las flores, los insectos, las sirenas, los seres que comparten un solo cuerpo y todo tipo de animales se vinculan entre sí con gestos cariñosos y cercanos. Los seres muchas veces flotan en lo blanco, otras se insertan en la oscuridad conviviendo sin jerarquías, ni género y proponiendo un tipo de observación paciente y detenido.
En las obras el uso de la línea, la trama y el contraste mantienen cierta resonancia con el estilo de las ilustraciones de cuentos o historias ilustradas rusas, pero se alejan de lo narrativo para darle lugar a la ensoñación, a lo absurdo e irreal. Acá no hay cuentos sino escenas que se superponen y se desenvuelven unas sobre otras, como un collage de un libro que se va improvisando en la mente y que aparece en el puro presente con el impulso de la tinta sobre la mano.
¿No son eso las visiones?
Violeta González Santos

